Por tratarse de una bebida de contenido simple a base etanol y agua, lo cual le otorga una neutralidad que facilita su combinación con una gran cantidad de ingredientes adicionales, es cada vez más aprovechado para preparar tragos y cócteles. De hecho, muchos tragos de gran popularidad utilizan al vodka como base para su preparación.
Así, en los últimos años han aparecido en el mercado una serie de productos que genéricamente se presentan como "vodka saborizado". Es decir, vodka con algún añadido que en general le aporta sabor y aroma a esta potente bebida… Aunque no faltan los admiradores que la prefieren en su estado puro, las opciones se multiplican y encuentran su toque particular en cada rincón del mundo.
Los entendidos señalan que probablemente la primera innovación en este sentido haya partido de la mezcla con pimienta, base que se habría usado para preparar de modo más rápido el Bloody Mary newyorkino, el cual contiene ambos ingredientes. Luego surgió la idea de la combinación con limón de donde se obtuvo el vodka cítrico, fundamental para la preparación del afamado cóctel Cosmopolitan. No podemos dejar de destacar aquí la preparación del clásico Martini elaborado en base a vodka cítrico en lugar de ginebra y combinado con jugos de frutas.
La imaginación y la creatividad siguieron adelante y así comenzaron a aparecer versiones cada vez más innovadoras y originales: hoy podemos optar por variedades de vodka con sabor a melón, manzana verde, maracuyá, banana, pera, ananá, frambuesa, cereza, moras, chocolate, caramelo, tomate… Y no faltan los extraños y sofisticados como rosas, salmón ahumado, panceta ¡y hasta chicle!
Muchos tragos conocidos mezclan algunas de estas versiones saborizadas y en dulcería y repostería se utilizan sobre todo los que tienen sabores y aromas frutales para obtener un sutil y agradable toque a licor.
Se puede decir que estas modificaciones e innovaciones han logrado resaltar los valores y el posicionamiento de esta prestigiosa bebida, gracias a lo cual un creciente número de seguidores emplean estas nuevas variantes para sus cócteles y también para consumirlo naturalmente, pues ahora, en virtud de la nuevas y cada vez mas numerosas opciones que van apareciendo, el vodka dejó de solo una bebida para mezclar.
Como ejemplo de esta firme tendencia, el cóctel Ruso Blanco, que en su versión original se prepara con vodka simple, ha desarrollado una inesperada y fructífera solución al emplear la variedad saborizada con vainilla que combina perfectamente con el licor de café y la crema.
Para que puedas degustar este exquisito trago, necesitás 60 grs. de vodka sabor a vainilla, 30 grs. de licor de café y 30 grs. de crema. En un vaso Old Fashion, colocar el vodka saborizado y adicionar el licor de café. Incorporar luego tres cubos de hielo, decorar con la crema y ¡a disfrutar de lo mejor del vodka!
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