El maridaje es aplicable a todas las ramas de la gastronomía, incluso su influencia alcanza a las combinaciones más clásicas como el whisky y el chocolate.
Para este fin el reconocido chef francés Pierre Hermé realizó la sacrificada tarea de buscar las mejores opciones para degustar determinados tipos de whisky con los más ricos chocolates. Este trabajo concluyó con la confección de un cofre con las medidas de whisky y sus correspondientes barras de chocolate.
En el cofre, un Dalmore de 12 años es maridado con chocolate con leche y almendras tostadas; mientras que un Power de 12 años se intensifica con chocolate oscuro praliné, y el clásico chocolate amargo se combina con el Nikka blanco puro de malta.
Para probarlo sólo es necesario comprar el cofre que cuesta unos 45 euros.
|