De un color impactante, esta sal aporta a los platos un toque diferente y muy original.
Sólo se consigue en comercios especializados, pero como es muy sencilla su elaboración, se puede realizar en casa.
Para ello sólo se necesita sal marina, vino tinto, un ambiente cálido y seco para que se evapore el vino y hierbas a elección.
Colocar en un bowl la sal marina y cubrirla de vino tinto. Dejar evaporar el vino durante los días que sea necesario, y agregar hierbas, como romero, estragón o tomillo, para darle un toque aún más personal. Remover periódicamente para que la mezcla sea lo más homogénea posible.
Cuando haya desaparecido toda la humedad podemos retirar la sal del bowl, descompactarla y darle la soltura de los granos de sal.
Si el color logrado no es lo suficientemente intenso se puede repetir el proceso.
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