En un encuentro exclusivo con su propietario, Federico Gimenez Riili, conocemos las expectativas de desarrollo del mercado local e internacional para los vinos de alta gama.
La familia Gimenez Riili tiene más de 50 años de experiencia en el arte de producir vinos de alta calidad, en Maipú y el Valle de Uco (Mendoza), donde se encuentran los viñedos de la empresa. En estos departamentos las tierras son pedregosas, los días cálidos y las noches frías, características favorables para que los frutos maduren con todo el carácter y personalidad que la geografía les impone.
Como política de la bodega, durante los meses de Vendimia, marzo y abril, las uvas se cosechan a mano y trasladan en pequeños recipientes a la bodega. Allí se seleccionan los mejores racimos, y los granos se introducen por gravedad en pequeñas piletas, donde se realiza una fermentación y maceración prolongada, las que otorgan complejidad y color al vino.
Finalmente, los varietales se guardan en barricas de roble francés, y luego de embotellados, son estibados para que puedan expresar al máximo sus características.
Conozcamos en esta entrevista cuáles son las expectativas de desarrollo del mercado local e internacional para los vinos de alta gama, que el titular de esta importante empresa tiene para este año.
¿Qué opinión le merece la situación actual de la vitivinicultura nacional?
En la actualidad, por las degustaciones en las ferias internacionales, estimo que al consumidor cada vez le agradan más los vinos del nuevo mundo, por su mayor frescura, color y concentraciones.
¿Cómo la ve en 10 años más?
Nuestra vitivinicultura, en el futuro, irá creciendo en base a calidad, habría que ir trabajando cada vez más en los costos los que cada vez son mayores a nivel nacional. En el extranjero estamos de moda, en cuanto a precio-calidad nos hallamos en óptimas condiciones.
¿Cuál es el cepaje que más lo seduce (nacional o extranjero)?
Y el que menos?Hemos hecho grandes esfuerzos para que nos conozcan en el extranjero, y especialmente con el vino Malbec. Tiene sus ventajas, porque en esta variedad no se consigue tanta elegancia en otros lados como acá. La desventaja es que a veces nos piden sólo Malbec, y en nuestro país hay otras variedades excelentes que cada vez se solicitan menos. Este tema hay que resolverlo pronto, porque no tenemos tantas hectáreas plantadas de Malbec. En nuestro caso también nos encanta la forma en que se da el Merlot, y los Torrontes de La Rioja y Salta.
¿Cuál es su opinión de la tendencia de los ’vinos del nuevo mundo’, con mayor color y concentración que los vinos del viejo mundo?
Nuestro futuro es trabajar siempre en la calidad, y posicionarnos como Bodega líder en la producción de Vinos de Alta Gama. Estamos trabajando en nuestro proyecto de construcción de una nueva Bodega pequeña pero de gran nivel tecnológico, en Valle de Uco, donde en principio haremos nuestros vinos Ultra Premium, y luego todas las líneas, y donde también vamos a recibir turistas y amigos que quieran conocer nuestro proyecto desde adentro.
¿Cree que el ritmo de crecimiento de la industria vitivinícola seguirá en aumento?
Argentina seguirá en crecimiento dado los excelentes vinos que se están haciendo y el prestigio que están obteniendo en el exterior. Nuestra carta de presentación debe ser el Malbec y también el Torrontes. Luego podemos introducir otras variedades como Merlot, Syrah, Bonarda de la cuales se están haciendo excelentes vinos.
Estimo que se ha llegado a un piso, donde no bajará el consumo interno. Las personas por una cuestión cultural, de salud y de placer, busca alguna comida, compañía y momento para degustar vinos. Y el consumo de vinos de alta calidad va a ir en aumento, como esta ocurriendo en otros lugares del mundo.
¿Cuál es su mayor sueño?
Seguir una política ordenada, continua y año tras año, aumentando las ventas acompañadas de una calidad acorde al precio de venta.
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