Con el transcurrir de los días, meses y años, continuamos creciendo y apostando a brindar a nuestra gran familia Rey de Copas la información necesaria para disfrutar del buen vivir, las opiniones de los máximos referentes en materia vitivinícola y gourmet, abriendo un espacio de participación para todos.
En esta oportunidad, tomamos solo una de las preguntas respondidas por los hacedores de los mejores vinos del país, y combinamos los distintos testimonios, para que nuestros lectores puedan elegir aquélla con la que más se identifiquen y formen opinión al respecto.
¿Cuál es el cepaje que más la seduce (nacional o extranjero)? ¿Y el que menos?
Ing. Vilma Gutiérrez – Bodega Salentein
No tengo un varietal en especial que me seduzca, todo depende de la comida, de la situación y, en ocasiones, hasta del estado de ánimo; puedo disfrutar en el mismo nivel de satisfacción un Chardonnay con una centolla, como un Cabernet con un buen asado. Lo que si tengo claro, es lo que no tomaría jamás, por ejemplo ese Lambrusco que sacaron los italianos para mandar a los EEUU, con 4° de alcohol y totalmente dulce, no puedo imaginar siquiera con qué se podría acompañar.
Lic. Rodolfo Vargas Arizu – Bodega Tierras Altas
El que más el "MALBEC" y el que menos El Chardonnay.
Ricardo Claudio González – Bodega Del Añelo
Por Dios! Qué pregunta cerrada! Hay un cepaje para cada ocasión, hay momentos que grito por un Viognier, otros en que el Sauvignon Blanc es insuperable, la calidez de un Malbec, la personalidad única de un Albariño gallego, la siempre sorprendente calidad de un buen Carmenere de Chile. Un amable y sorpresivo Pinot Noir, la fuerza de un Cabernet Sauvignon, lo agreste del Syrah, la fresca y leve dulzura de un Moscato D´Asti o la potente dulzura de un Tocaij húngaro.
No imaginan la cantidad de estados anímicos y ocasiones que aún puedo esperar y los vinos que me gustarían me acompañen en ellas. Más sin quitarle todo el inmenso valor que posee el varietal, debo aclarar que en estado de placer puro siempre preferiré un gran blend tinto.
Margareth Henriquez – Bodega Chandon
Sin duda el malbec, porque es único en la Argentina, porque es amigable, sedoso, con estructura, taninos suaves, con aromas especiados, frutos rojos y floral violeta, en boca y a la vista tiene un color púrpura que seduce a cualquiera. Y el que menos, en realidad, es cualquiera que no esté elaborado con la calidad que seduce.
Roberto Cipresso – Bodega Achaval Ferrer
Nacional, sin duda el Malbec. Desde el primer momento me enamore de las cepas viejas de la argentina a pie franco, es decir, aquellas plantas no injertadas que mantienen la originalidad en todos sus aspectos. Las considero verdaderos monumentos de la vitivinicultura mundial. Extranjero, el Pinot Noir de la Borgogna.
Francisco Correas - Bodega Luis Segundo Correa
El más seductor es el Malbec con sus infinitos matices y calidades finales; es el cepaje más atractivo para los compradores y el de los mayores desafíos entre las bodegas.
En nuestra región también se dan muy bien el Cabernet Sauvignon, el Syrah, el Chardonnay, el Torrontés, el Sauvignon Blanc y otros, y podemos elaborar excelentes vinos.
Ningún cepaje es menos seductor que otro; todo está en implantarlo en la región adecuada y elaborarlo de manera que reflejen su mejor expresión y el estilo de la bodega.
Gustavo Pisano - Bodega Pisano (Uruguay)
Sin dudas, en Uruguay, el Tannat es una variedad que siempre nos sorprende por sus características sobresalientes, independientemente de la variabilidad del año, y, también, por la versatilidad en su elaboración, donde hemos experimentado desde un espumoso natural a un vino licoroso; y, por supuesto, excelentes vinos frutados y de crianza. Recientemente, también hemos experimentado con la variedad Petit Verdot, otra variedad tánica como el Tannat, y también parece que encuentra en Uruguay un lugar donde quedarse. No podría identificar un cepaje que no se pudiera potenciar, ni encontrar un color dentro de la gama de vinos sin que se demuestre su interés en el consumo. Es el permanente desafío del enólogo.
Ana Amitrano – Bodega Familia Zuccardi
No hay un cepaje que me seduzca o que me deje de seducir, me gusta realmente mucho trabajar con nuevos cepajes, descubrir el potencial del cepaje que no ha sido probado. En una época, trabajamos con variedades como bonarda o como tempranillo, que muestran un enorme potencial que no había sido descubierto. Realmente, creo que en cepajes nuevos hay mucho por descubrir y también en el potencial de los cepajes que hoy tenemos en el país.
Marcelo Rivier – Bodega Jean Rivier
El que más me seduce es el Sauvignon Blanc y el que menos el Chardonnay.
Cristóbal Lapania - Bodega Don Cristóbal
Particularmente, me gusta mucho el Malbec, por lo frutado y sus taninos "dulzones". De los que menos me atraen puedo citar el Merlot, tal vez por su astringencia.
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