¿Qué opinión le merece la situación actual de la vitivinicultura nacional?
La industria argentina del vino está en una etapa de gran desarrollo. El ciclo, obviamente, tendrá su caída en un tiempo relativamente cercano. Esto será muy útil para discriminar los proyectos sólidos de los inconsistentes.
¿Cómo la ve en 10 años más?
Se va a delinear un panorama enormemente más interesante de lo que había hace diez años. Habrá un segmento de Bodegas Corporate, de gran dimensión y recursos, un segmento intermedio de bodegas independientes, y muchas bodegas boutiques.
¿Cuál es su opinión de la tendencia de los "vinos del nuevo mundo", con mayor color y concentración que los vinos del viejo mundo?
Creo que esta diferencia ya está superada, más y más hay vinos del viejo mundo súper concentrados y de gran color; y el nuevo mundo está evolucionando hacia vinos de mayor personalidad y carácter. Los excesos van a desaparecer a medida que los consumidores se profundizen y que los mercados se desarrollen. El nivel de sofisticación del consumidor empuja las bodegas a producir mejores productos.
¿Cuál es el cepaje que más lo seduce (nacional o extranjero)? ¿Y el que menos?
Me gusta la variedad de los cepajes; si tengo que nombrar uno, voy a cambiarlo a diario. Hoy podría decir Brunello di Montalcino (Sangiovese), mañana Barbera Piemontese, pasado Pinot Noir de Borgona. De los nacionales, Malbec siempre. No amo el Chardonnay, encuentro su expresión muy monolítica, aunque un buen Chablis no se pueda odiar.
¿Cuál es el vino que más recuerda? ¿Por qué?
Hay experiencias de vinos que abren los ojos y modifican todos los esquemas que una persona tenía hasta ese momento. Son epifanías del vino. Me ha pasado varias veces, y por suerte me pasa todavía. La primera vez fue un Dolcetto de Elio Altare, la más impactante fue un Clos de Vougeot de Meo Camuzet, y podría seguir…
¿Y el que más le enorgullece haber producido?
Lo que más me enorgullese es que creo que lo que hemos hecho en Argentina abrió un camino para muchos, y marcó un cambio en la industria. No vamos a tener premios por eso ni agradecimiento, pero somos concientes de esto. El mejor vino producido por nosotros es, obviamente, el próximo, siempre.
¿Qué vino no tomaría jamás?
Soy curioso, y no me gustan los prejuicios, así que puedo probar de todo. Lo único que no tomaría es algo que ya me dio una mala experiencia. Por cierto, a esos vinos no lo voy a nombrar.
Nos gustaría conocer su postura en cuanto al maridaje entre vinos y comidas, tan de moda en la actualidad.
Hay que tomar el maridaje como un juego, con una aptitud lúdica, que no se torne nunca en un dictamen estricto, hay que esperimentar y buscar cosas nuevas y divertidas.
Un plato y un vino que Ud. prefiera para ‘ese’ momento especial
Caviar de Iran 00, con blinis y creme fraiche y Bollinger helado
Según su opinión, ¿cabe la posibilidad de seguir descubriendo nuevas zonas productivas en el país?
Creo que las que estan tienen mucho potencial de avanzar en calidad y prestigio. Siempre es posible de encontrar una nueva.
¿Cree que el ritmo de crecimiento de la industria vitivinícola seguirá en aumento?
No, opino que de pronto se irá regulando.
¿Cuál es su mayor sueño?
Que Argentina se establezca en el panorama mundial con su identidad propria y única.
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