La Ing. Vilma Gutiérrez es especializada en vinos en la Facultad de Ciencias de Bordeaux, Francia. Fue Profesora Titular de la Cátedra de Genética, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Cuyo; Jefa de Laboratorio de Bodegas Cavas de Weinert; Gerente Técnica de Bodegas Navarro Correas; y Consultora Técnico- Comercial de Bodegas Norton. En la actualidad es Consultora Técnico- Comercial de The Salentein Family of Wines
• Qué opinión le merece la situación actual de la vitivinicultura nacional?
La situación de la Argentina en este momento es excelente desde todo punto de vista. En cuanto a producción, estamos reemplazando en forma acelerada los cepajes para vinos de mesa por variedades finas y cada año se exploran nuevos nichos geográficos no tradicionales, como el sur por ejemplo, que está brindando muy buenos resultados para determinadas variedades. En cuanto a calidad, es invalorable el esfuerzo que están realizando la mayoría de las bodegas para actualizarse en tecnología y en el conocimiento de sus técnicos mediante viajes al exterior, asesoramiento de especialistas extranjeros, renovación permanente de viejos clones por nuevos, seleccionados por institutos de renombre internacional, etc. Todo esto contribuye a colocar a la Argentina entre los primeros productores del mundo, tanto en cantidad, como en calidad
• Cómo la ve en 10 años más?
Por todo lo dicho anteriormente, y vislumbrando el crecimiento continuo de las exportaciones, pienso que el futuro de la Argentina en el tema vitivinícola es brillante.
• Cuál es su opinión de la tendencia de los "vinos del nuevo mundo", con mayor color y concentración que los “vinos del viejo mundo”?
Los vinos del Nuevo Mundo se presentan con personalidad propia, siendo normal en lugares como en el Valle de Uco, en Mendoza, por ejemplo, obtener alcoholes y concentración de color, cosa absolutamente imposible para los europeos. Dentro de las principales ventajas de estos productos, entonces, además del realce de la personalidad varietal, está la posibilidad de obtener vinos muy biológicos, con protección propia, ya que un buen alcohol se convierte en un buen conservante natural. Otro elemento interesante en cuanto a las diferencias con los vinos tradicionales, es la tendencia que tienen los nuevos a priorizar la fruta sobre la madera permitiendo una expresión mas fresca y franca del varietal.
• Cuál es el cepaje que más la seduce (nacional o extranjero)? Y el que menos?
No tengo un varietal en especial que me seduzca, todo depende de la comida, de la situación y, en ocasiones, hasta del estado de ánimo; puedo disfrutar en el mismo nivel de satisfacción un Chardonnay con una centolla, como un Cabernet con un buen asado. Lo que si tengo claro, es lo que no tomaría jamás, por ejemplo ese Lambrusco que sacaron los italianos para mandar a los EEUU, con 4° de alcohol y totalmente dulce, no puedo imaginar siquiera con qué se podría acompañar.
• Cuál es el vino que más recuerda? Por qué?
Es un Sauternes, Chateau d´Yquem cosecha 1947 que me hicieron probar en la Embajada de Austria, ya que se me hace muy difícil de describir, como todas las sensaciones fuertes. Nunca mas he sentido el proceso de la evolución en forma tan clara.
• Y el que más le enorgullece haber producido?
Un Pinot noir de principios de los 80, cuando estaba a cargo de la elaboración de los vinos de Navarro Correas, en ese momento no había demasiada experiencia con ese varietal y ese vino fue elegido como el “vino del año”, hecho que hasta ahora recuerdo con gran orgullo.
• Nos gustaría conocer su postura en cuanto al maridaje entre vinos y comidas, tan de moda en la actualidad
No hay duda que el maridaje es importante. Si bien es cierto que los sabores de las comidas y de los vinos no se deben tapar, sino acompañar, por eso lo remanido de lo suave con blancos y lo fuerte con tintos. Pero no por eso hay que dejar de lado la parte personal, está totalmente comprobado que todos somos diferentes en cuanto a los gustos, todos sentimos de manera individual casi la mayoría de los sabores y los aromas, sin siquiera imaginar de qué forma siente el otro (ésto está comprobado genéticamente). La conclusión es que es muy osado imponer una regla que uno siente como cierta, porque es muy probable que estemos influenciando a la otra persona sin permitirle descubrir lo propio. La conclusión, decía, es que cada uno debe realizar sus propios maridajes.
• Un plato y un vino que Ud. prefiera para ‘ese’ momento especial?
Habría que ver cuál es ese momento especial; si se trata de un almuerzo informal, una paella por ejemplo, me encantaría un buen rosado de Syrah o de Malbec; por supuesto, seco. Si se trata de un asado con amigos, un Malbec o un Cabernet roble pueden ser ideales; y si es una noche muy especial, frente a una langosta del Caribe por ejemplo, quizás me inclinaría por un Sauvignon blanc de Salentein con algo de roble. Como se puede apreciar, me adapto bien a las circunstancias.
• Según su opinión, cabe la posibilidad de seguir descubriendo nuevas zonas productivas en el país?
Sin ninguna duda, la Argentina tiene una geografía privilegiada y todavía no demasiado explorada.
• Cree que el ritmo de crecimiento de la industria vitivinícola seguirá en aumento?
Estoy absolutamente convencida, siempre que el ritmo de crecimiento de las exportaciones se mantenga como hasta ahora. Esta situación se está dando producto de las grandes inversiones extranjeras que le imprimen al país un carisma de “exportador vitivinícola”, nunca experimentado asta ahora; y que veíamos como ejemplo en el fenómeno chileno.
• Cuál es su mayor sueño?
Ver a la Argentina reconocida como la gran productora y referente de la industria vitivinícola latinoamericana.
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