En esta oportunidad, y en un encuentro exclusivo, el titular de Climatizadoras Wine World, Lic. Haig Gorgodian, nos acerca sus opiniones sobre la vitivinicultura actual y, principalmente, sobre los detalles de guarda que todos debemos implementar para conservar esos vinos tan especiales.
Rey de Copas: ¿Cuál es su opinión sobre la vitivinicultura actual?
Haig Gorgordian: La globalización trae lo suyo. Habrá ganadores y perdedores. Países míticos como Francia se encuentran, de pronto, descolocados, con grandes stocks sin vender y pensando en erradicar viñedos o destilar vino para producir alcohol. Por otro lado, países insospechados en el tema, como China e India, están comenzando a expandir su producción, y ya conocemos su capacidad y tenacidad para conquistar mercados.
RdC: ¿Cómo ve la vitivinicultura nacional dentro de 10 años?
HG: Presiento un futuro brillante si no aparecen factores internos que resientan la actividad vitivinícola. Bodegueros naciones grandes, medianos y pequeños, hicieron un trabajo de hormiga, invirtiendo su dinero, trabajo e ingenio para revertir la pobre imagen internacional de nuestros vinos. Y están logrando el merecido reconocimiento y posicionamiento de nuestra producción en el TOP de los vinos del Nuevo Mundo, y, al mismo tiempo, están educando a nuestro mercado interno, creando consumidores cada vez más avezados y exigentes, dispuestos a pagar por un vino lo que vale.
RdC: ¿En qué manera ello repercute en su actividad?
HG: Cuando más sepa el aficionado y conocedor de vinos, mayor será su deseo de guardarlos y conservarlos en condiciones óptimas.
RdC: ¿Por qué es importante guardar correctamente los vinos?
HG: Porque es una necesidad económica, filosófica y existencialista. Hoy, los vinos cuestan lo que valen; es decir, los buenos vinos son caros. Pero, ¿por qué prescindir de ellos si son una de las gratificaciones que el materialismo puede dar a nuestras vidas? Perderlos por imprudencia es una desidia imperdonable para nuestro ego y nuestro bolsillo.
RdC: ¿Qué aportan las climatizadoras en este punto?
HG: Señoras y señores, este es el punto: por menos de lo que cuesta una pantalla de plasma, ustedes se aseguran que todo el trabajo: desde el viñedo hasta la bodega, con horas y horas de esfuerzo y dedicación de muchas personas, para que esa botella de vino llegue a su copa en la plenitud de su excelencia. Entonces, sepan disfrutarla plenamente y no la asesinen en una cocina calurosa o un placard inadecuado.
RdC: ¿Considera que los argentinos sabemos guardar correctamente los vinos?
HG: Estamos empezando a aprender. Falta todavía, pero vamos por buen camino. Hay mucha información colateral que ayuda. Ferias, cursos, vinotecas informativas, revistas y programas televisivos, abren la mente y despiertan el interés en la guarda correcta.
RdC: ¿Qué le parece que está fallando en nuestra ciudad?
HG: Mucho más que un buen vino; fundamentalmente, educación, honestidad, sentido común y conciencia social.
RdC: ¿Cuándo y con quién recomendaría tomar un vino muy bien guardado?
HG: Eso es muy personal, puede ser su mejor amigo o su peor enemigo. El momento no importa, Ud. decide.
RdC: ¿Cuál es el vino que más ha guardado? ¿Por cuánto tiempo y cómo lo guardó? ¿Cómo lo encontró al descorcharlo?
HG: He guardado varios, por muchos años, algunos 20 o más. Al descorcharlos, no me quedó otra alternativa que desecharlos o, a lo sumo, usarlos como buen vinagre. Estaban, por supuesto, MAL GUARDADOS. Sin embargo, hace 5 años disfruto de vinos cada vez mejores, conservados concienzudamente a la temperatura justa en cavas eléctricas, y disfruto cada descorche como una nueva aventura de los sentidos.
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