• ¿Qué opinión le merece la situación actual de la vitivinicultura nacional?
Es un momento excelente para la Argentina, con grandes crecimientos en las exportaciones de nuestros vinos. La Argentina comienza a aparecer en el mundo como un país productor de “vinos de calidad”.
También, es un momento de importantes inversiones extranjeras con la consecuente reactivación económica de las distintas zonas productivas, tanto de Mendoza como de la demás provincias vitivinícolas del país.
• ¿Cómo la ve dentro de 10 años?
Veo Argentina afianzada como país vitivinícola, con una trayectoria recorrida y reconocida en el exterior. Probablemente, con un importante aumento en la producción de vinos de alta calidad tanto para nuestro mercado interno como para el externo.
• ¿Cuál es su opinión de la tendencia de los “vinos del nuevo mundo”, con mayor color y concentración que los del viejo mundo?
Son estilos de vinos diferentes que, sin duda, se adaptaron a las tendencias del mercado actual, con un público que evoluciona permanentemente, buscando nuevas alternativas; vinos que se adapten a distintos momentos, a distintas épocas del año, a distintas ocasiones y fundamentalmente a distintas relaciones precio –calidad.
• ¿Cuál es el celaje que más lo seduce (nacional o extranjero)? Y el que menos?
El cepaje que más me seduce es el malbec, no sólo por ser nuestra variedad emblemática, sino también porque este cepaje es muy noble y tiene la virtud de dar características diferentes y excepcionales al mismo tiempo, en función de la zona de Mendoza de la cual provenga.
No hay una variedad de uva que no me seduzca, cada una tiene su potencial si se encuentra cultivada en la zona vitivinícola correcta para su mejor desarrollo.
• ¿Cuál es el vino que mas recuerda? ¿Por qué?
Sin duda, Chateau Petrus cosecha 1996, no sólo porque proviene de una de las bodegas de mayor reconocimiento mundial, icono de la vitivinicultura francesa, sino porque tuve la satisfacción de disfrutarlo en un momento y en un lugar muy especial.
• ¿Y el que más le enorgullece haber producido?
Norton Malbec Reserva, vino ganador de numerosos premios, reconocido tanto en el exterior como en Argentina desde su lanzamiento.
• ¿Qué vino no tomaría jamás?
El buen vino es una bebida noble que merece ser tomada sin importar su origen, variedad, estilo, etc.
• Nos gustaría conocer su postura en cuanto al maridaje entre vinos y comidas, tan de moda en la actualidad.
Si bien para el maridaje entre vinos y comidas existen “ciertas reglas básicas”, pienso que es muy interesante que cada persona pueda encontrar su propio gusto a la hora de combinar vinos y platos. Después de todo, es algo subjetivo y lo importante es que a cada uno le guste “su maridaje”.
• Un plato y un vino que usted prefiera para “ese” momento especial.
Cordero patagónico con Perdriel Single Vineyard 2003.
• Según su opinión, ¿cabe la posibilidad de seguir descubriendo nuevas zonas productivas en el país?
Más que descubrir nuevas zonas, es imprescindible realizar un trabajo serio y profundo para determinar qué variedades se adaptan mejor a las distintas zonas, en Mendoza y en el resto del país. Esto es importante no sólo para obtener el máximo potencial cualitativo de cada cepaje, sino también para que las plantaciones y superficies cultivadas sean racionales en función de la demanda, de manera de no tener ni excesos ni falta de producciones.
• ¿Cree que el ritmo de crecimiento de la industria vitivinícola seguirá en aumento?
Si, si las empresas vitivinícolas de Argentina somos capaces de seguir trabajando en forma seria y responsable de manera de mantener el respeto y reconocimiento ya alcanzado.
• ¿Cuál es su mayor sueño?
Terminar mi carrera de enología, en Bodega Norton.
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